¿Quieres ser bombero? Estas son las pruebas físicas que debes superar

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Siempre se ha dicho que las oposiciones de bombero son unas de las más difíciles, en especial por las pruebas físicas que hay que superar.

Convertirse en bombero es uno de los sueños de todo niño y conseguirlo es cuestión de constancia, esfuerzo y autosuperación.

Te contamos todo lo que necesitas saber sobre las pruebas físicas para ser bombero:

No pienses que ser bombero es imposible: Oposiciones Bombero 2018

Las pruebas físicas para ser bombero se consideran duras o muy duras por la variedad de ejercicios que se requieren.

Para conseguir superarlas debes dominar el medio terrestre y el acuático, tener una buena forma física y no tenerle miedo a nada.

Sin embargo, por imposible que parezca, las pruebas físicas se pueden superar con un entrenamiento constante.

Se cree que de media se necesitan 600 horas para superar las pruebas físicas de bombero así que una buena recomendación puede ser ejercitarte con un entrenador personal que te ayude a ponerte a punto para el gran día.

Pruebas físicas para ser bombero

Las pruebas físicas constan de cinco partes, se comienza por la cuerda lisa y se termina con la carrera de resistencia.

Están ordenadas desde la primera a la última de forma que cada uno es eliminatorio para poder pasar a la siguiente.

Te mostramos estas cinco partes:

Subir a brazo una cuerda lisa

Es una de las pruebas clásicas para ser bombero. Se comienza en posición sentado y en cuanto suene la señal hay que subir por una cuerda de unos 7 metros ayudándote con los brazos pero no con las piernas.

En 2011 esta prueba tenía una duración de 10 segundos pero actualmente se ha rebajado su dificultad, dejando 15 segundos para completar la acción. (La altura de la cuerda depende de la convocatoria y el lugar en el que te presentes, varía de los 5 a los 8 metros como máximo).

Realizar un circuito terrestre

En el circuito terrestre se realizarán distintas pruebas físicas como dominadas, press de banca, salto vertical y salto horizontal.

Además también hay que superar dos de las pruebas más conocidas de estas oposiciones, caminar sobre una barra de equilibrio y la prueba del tubo.

- Caminar sobre una barra de equilibrio: Consiste en pasar de un lado a otro de un tablón fino de unos 10 cm de ancho durante más de 45 segundos sin caerte.

- La prueba del tubo: Para esta prueba no necesitas una técnica concreta o un entrenamiento previo ya que trata de comprobar si sufres claustrofobia. Para superarla hay que atravesar un tubo de unos 10 metros de longitud y con 50 centímetros de diámetro.

Realizar un circuito acuático

La prueba de natación consiste en nadar con estilo libre 50 metros. Aunque puedes elegir nadar a crol, braza o espalda, la mayoría de asistentes suele hacerlo al estilo crol ya que es el más rápido.

En este caso, según lo que se haya tardado en completar la prueba se adjudicarán más o menos puntos; cuanto más rápido nades más puntuación conseguirás.

En esta prueba la distancia a recorrer también puede variar de los 25, 50 o incluso 100 metros, según indique la convocatoria a la que te presentes.

Carrera de velocidad sobre 110 m

La carrera de velocidad de 110 metros lisos es fundamental para comprobar la velocidad y forma física de los opositores.

El recorrido se debe finalizar en menos de 14 segundos para los hombres y en 15,5 para las mujeres.

Además, según la convocatoria a la que te presentes es posible que la cantidad de metros a correr varíe entre los 100 y los 200.

Carrera de resistencia sobre 1.500 m

Si la carrera de velocidad sirve para comprobar la rapidez de movimiento, la carrera de 1.500 metros mide la resistencia de cada persona.

El recorrido hay que realizarlo en menos de 3 minutos y la distancia puede variar según la convocatoria hasta los 3.000 metros lisos.